Los niños que pasan sus vacaciones en la playa tienen un 5% más de posibilidades que los otros de desarrollar lunares, factor de riesgo del melanoma maligno, uno de los tipos de cáncer de piel más peligrosos, afirma un estudio estadounidense.
Los científicos de la Escuela de Salud Pública de Colorado, Lori Crane, examinaron la piel de 681 niños nacidos en 1998, según el tipo de vacaciones que pasaban. Así pudieron observar que cada verano transcurrido en el borde del mar aumentaba en un 5% el desarrollo de los lunares.