La ONU descarta la posibilidad de interponer sus buenos oficios en el plan de paz que el gobierno de Colombia lleva a cabo con los paramilitares, al no considerar a estos grupos como actores políticos, señaló ayer un delegado de este organismo al semanario El Espectador.
"No vemos a los paramilitares como un actor político con demandas contra el Estado. Los buenos oficios se extienden a actores armados con un reclamo político que implique negociaciones políticas", declaró el enviado especial de la ONU para el caso colombiano, el estadounidense James Lemoyne.
Por otro lado, el servicio secreto colombiano (DAS) arrestó a 17 presuntos rebeldes de las FARC que planeaban desatar una ola de asesinatos de personalidades y atentados con bombas en Pereira.
Los señalados guerrilleros planeaban atentar contra la propia Cifuentes, la alcaldesa de Pereira, Martha Bedoya, la legisladora Isabel Mejía y otras personalidades de la región, señaló la gobernadora.