El primer ministro británico Tony Blair declaró ayer ante su partido Laborista reunido en un congreso anual en Brighton (en el sur de Inglaterra) que no puede "disculparse" por la guerra en Irak y que desea que el proceso de paz en Medio Oriente se convierta en su "prioridad personal".
"No puedo, al menos con sinceridad, disculparme por haber derrocado a Sadam. El mundo es un lugar mejor con Sadam en la cárcel, no en el poder", dijo Blair a los delegados durante la conferencia anual de su partido.
No obstante, reconoció que podía "disculparse por las informaciones (de los servicios de inteligencia antes de la guerra) que resultaron ser falsas".
Su discurso fue interrumpido en dos ocasiones por algunos opositores, constató la AFP.
"Usted tiene las manos manchadas de sangre", gritó un manifestante contra la guerra, cuando Blair acababa de comenzar su discurso. Fue sacado de la sala.
"Usted puede protestar. Agradezca vivir en una democracia que se lo permite", le contestó Blair.
Según un estudiante testigo, el joven siguió disparando luego en el pasillo hasta que arrojó la pistola. El joven llevaba además un cuchillo.
Tras el episodio, el agresor fue arrestado cuando salía de la escuela. Se entregó "en estado de shock y sin pronunciar palabra", dijo el comisario.
El joven fue trasladado a la cercana ciudad de Bahía Blanca, donde quedó a disposición de la jueza de menores Alicia Ramallo, quien advirtió que "los menores de 16 años son inimputables cualquiera sea el hecho".
Rafael era "un alumno con buen rendimiento escolar, pero con muchas dificultades para integrarse al grupo" y aseguró que "se lo caracterizaba más por la timidez que por la violencia", dijo Mario Oporto, director general de Cultura y Educación de Buenos Aires.
"Esto es un caso que sobrepasa todos los límites de la violencia que uno puede esperar", dijo a la radio Continental.
De su lado, Villamur indicó que el joven era objeto de burlas de sus compañeros y que "él se sentía diferente a los demás. Escuchaba otro tipo de música, se identificaba con una onda metálica y se vestía de negro".
Se trata de un hecho inédito en Argentina, donde las escuelas no están exentas del creciente clima de violencia social, pero nunca se había generado una masacre entre alumnos.
"Es el primer hecho que sucede en una magnitud de este tipo en Argentina", declaró la subsecretaria bonaerense de Educación, Delia Méndez quien sostuvo que se trata de un caso "aislado".
Rafael era alumno de la escuela "Islas Malvinas", un establecimiento estatal de doble escolaridad, ubicado en un barrio de clase media de la zona céntrica de la ciudad, y uno de los dos colegios secundarios más importantes de Carmen de Patagones, según la prensa local.