REPORTES DEL CONFLICTO
- Este mes los rebeldes capturaron Maaret al-Numan, una ciudad junto a la carretera, y atacaron una base militar cercana, desbaratando los suministros del régimen a Alepo. La fuerza aérea siria respondió con ataques a pueblos del área.
Un avión sirio aplastó un edificio de tres pisos, un grupo supuestamente rebelde detonó un mortífero auto bomba y ambos bandos intercambiaron disparos en varios puntos de Siria ayer dijeron activistas, lo que prácticamente dejó sin efecto una tregua mediada por las Naciones Unidas.
El fracaso del cese al fuego con ocasión de una festividad musulmana de cuatro días representa el revés más reciente de los esfuerzos por resolver diplomáticamente la guerra civil siria.
Es improbable una intervención militar extranjera, lo que intensifica la perspectiva de una guerra total de desgaste entre el presidente Bachar al Asad y quienes tratan de derrocarlo.
La tregua de cuatro días propuesta durante la festividad de Eid al-Adha era una probabilidad endeble desde el comienzo puesto que el mediador internacional, Lajdar Brahimi, no había logrado compromisos sólidos de todos los combatientes.
La lucha amainó en las primeras horas de la tregua, pero hacia el final del día los activistas dijeron que 151 personas habían muerto, una cifra diaria de bajas promedio en Siria.
Ayer, el primer ataque aéreo del régimen desde el comienzo de la tregua redujo a escombros un edificio de tres pisos en el suburbio Arbeen de la capital y mató a por lo menos ocho hombres, dijo el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.
En la remota ciudad oriental de Deir el-Zour, un grupo detonó un auto bomba cerca de un complejo militar y después disparó contra quienes corrían al lugar de la explosión, matando a ocho personas y causando extensos daños materiales, dijo el Observatorio.
La prensa siria dijo que no hubo víctimas. El ataque parecía característico de Jabhat al-Nusra, un grupo islámico radical rebelde que rechazó el cese de fuego.
La fuerza aérea siria también bombardeó el sábado posiciones rebeldes durante un intenso combate por el control de la carretera principal que une Alepo, la mayor ciudad siria.