NUEVE personas, entre ellas seis niños, han muerto en los Alpes austríacos y siete se encuentran heridas de gravedad al impactar una pieza de hormigón de 750 kilos desprendida de un helicóptero contra la cabina y los cables de un teleférico a unos 50 kilómetros de Innsbruck, capital del Tirol.
Todas las víctimas son de nacionalidad alemana, según fuentes oficiales.
Además de los fallecidos, la cifra de heridos asciende a siete, dos de ellos de extrema gravedad, que han sido ingresados en la clínica universitaria de Innsbruck.
La Policía señaló que las víctimas son turistas aficionados a los deportes de invierno, muy populares en la región alpina de Soelden.
El accidente se produjo cuando un helicóptero de carga que sobrevolaba la región de glaciares en el valle de Otztal, perdió una pieza de 750 kilogramos de hormigón que transportaba para la construcción.
El bloque cayó sobre una de las cabinas, que se desprendió del cable guía, ocasionando la muerte de tres de sus cinco ocupantes.
El impacto de la caída de la pieza de hormigón sacudió hasta tal punto otras dos góndolas del teleférico que seis de sus ocho ocupantes cayeron al vacío y fallecieron al impactar contra el suelo.
En las operaciones de salvamento participaron 12 helicópteros, algunos de ellos del Ejército, además de equipos de montaña, de la Cruz Roja, de la Policía y empleados de la operadora del teleférico.
La pieza de hormigón era transportada con un helicóptero a la estación de montaña "Schwarze Schneid I-Bahn", situada a 3,309 metros de altura.
En la región de ocio de invierno de Soelden se encontraban alrededor de 300 personas, mientras que en las seis cabinas del teleférico viajaban al menos 35, según fuentes de la empresa que gestiona el aparato.
Los demás pasajeros que se quedaron atrapados en las cabinas tuvieron que ser puestos a salvo con la intervención de helicópteros debido a que una de los cables guías se desprendió, haciendo imposible el funcionamiento del teleférico.
El propietario de la empresa de transporte del helicóptero, Roy Knaus, señaló que el piloto del aparato que ocasionó el accidente estaba "en estado de schock" y que no puede explicarse como se produjo la tragedia.
"Aún es demasiado pronto para poder especificar si se trata de un fallo técnico o un error humano", aseguró el comandante de la policía regional, Oskar Gallop.
Esta región de los Alpes ya fue escenario de un espectacular incidente el año pasado, que felizmente no causó víctimas porque la cabina que se cayó estaba vacía.
No obstante, se quedaron atascadas las góndolas con pasajeros en el sentido contrario -ascendente- y un total de 113 personas tuvieron que ser descolgadas con cuerdas (desde unos 50 metros de altura), en una difícil acción que duró varias horas bajo las frías temperaturas de noviembre.
Nueve muertos por accidente en teleférico
Un equipo judicial revisará el mecanismo del helicóptero para verificar si cumplía con las normativas de transporte.