En medio de las aclamaciones de centenares de personas, el nuevo líder de Haití llegó ayer en helicóptero a esta ciudad donde se inició la insurrección que desalojó a Jean Bertrand Aristide del poder.
Es la primera prueba de popularidad para el primer ministro Gerard Latortue, que espera obtener el respaldo de los rebeldes en su ciudad natal de Gonaives, donde una pandilla callejera inició una rebelión el cinco de febrero que se extendió a la mitad del país en tres semanas.
Desde que las tropas francesas llegaron el viernes, los rebeldes han cesado de pasearse con sus armas.
Latortue, un ex funcionario de las Naciones Unidas, de 69 años de edad, quien posee una vivienda en esta ciudad portuaria, regresó a Haití luego de varias décadas de exilio y prometió estabilizar el país.
En un discurso que pronunció ante miles de personas que le esperaron en el principal parque de esa ciudad del norte haitiano, Latortue dijo aplaudir "fuertemente a todos los que lucharon aquí".
Reconoció a todos los líderes de "combate" en Gonaives, en especial a Winter Etienne y Buter Metayer.