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Obama busca rebajar la división racial tras la masacre de Dallas

El presidente de EE.UU., Barack Obama, encabezó la ceremonia de homenaje a los cinco policías asesinados en la matanza de...


El presidente de EE.UU., Barack Obama, encabezó la ceremonia de homenaje a los cinco policías asesinados en la matanza de Dallas del jueves pasado con un discurso en el que recalcó que los estadounidenses "no están tan divididos como parece" y recordó el "respeto" que merece el trabajo policial.

Obama, que acortó su viaje oficial a España un día tras la masacre de Dallas, acudió a la ciudad tejana acompañado de su esposa Michelle, y del vicepresidente estadounidense Joe Biden en un momento en el que el espectro de la agitación racial en el país ha vuelto aparecer.

"Estoy aquí para insistir en que no estamos tan divididos como parece. Estoy aquí para decir que debemos rechazar esa desesperación", afirmó Obama en un emotivo discurso en el que trató de remarcar los logros alcanzados en materia racial las últimas décadas y urgió a potenciar los valores comunes.

 

Subrayó, además, la importancia vital del "peligroso" trabajo diario de la policía, puesto en duda por los últimos casos de abusos policiales contra minorías, especialmente la negra.

"Una abrumadora mayoría de los agentes de policía merece nuestro respeto, no nuestro desdén", remarcó ante los aplausos de los asistentes al evento en la ciudad tejana.

Precisamente, la matanza de Dallas del pasado jueves se produjo cuando se estaba llevando a cabo una marcha en protesta contra recientes casos de violencia policial contra dos negros en Luisiana y Minesota, y que acabó en sus muertes.

 

El principal sospechoso, Micah Xavier Johnson, de 25 años, aseguró durante su enfrentamiento con la policía, y antes de ser abatido, que su objetivo era "matar policías blancos".

La masacre de Dallas, que dejó cinco policías muertos y once heridos (9 policías y 2 civiles), es el suceso en el que un mayor número de agentes de seguridad ha fallecido en Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

"La policía no espera que les den las gracias a menudo (...) Pero el estilo de vida de este país depende de su servicio. Ellos están respaldando los derechos constitucionales", sostuvo Obama, el primer presidente negro de la historia estadounidense.

 

A continuación tenía previsto reunirse en privado con las familias de los cinco policías fallecidos.

Obama estuvo también acompañado por su predecesor en la Casa Blanca, el republicano George W. Bush, residente del área de Dallas y que en una de sus pocas apariciones públicas tras dejar la presidencia, en 2009, ofreció unas breves palabras.

"La nación está de luto, pero aquellos que consideramos a Dallas nuestra casa, hemos perdido cinco miembros de nuestra familia", afirmó el cuadragésimo tercer presidente estadounidense.

 

Durante el fin de semana se produjeron numerosas manifestaciones en diversas ciudades del país.


Comparaciones

Bajo la presidencia de Bill Clinton, la Ley del Crimen de 1994 entregó fondos para contratar a decenas de miles de policías adicionales.

La imagen del presidente George W. Bush junto con los rescatistas en medio de los escombros del Centro de Comercio Mundial envió un mensaje fuerte. Siete meses después de que Obama asumió la presidencia, el profesor de Harvard Henry Louis Gates fue arrestado mientras trataba de abrir la puerta de su casa, que estaba atorada. El policía blanco que respondió a un reporte de posible robo lo arrestó por alteración del orden público. 

El incidente creó un debate y Barack Obama dijo que la policía actuó "de manera estúpida".


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1034132
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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