El presidente de EE.UU., Barack Obama, suscribió una orden presidencial que autoriza el desarrollo de operaciones encubiertas para “ayudar a los esfuerzos” en Libia, informan medios estadounidenses.
La orden representa un paso legal para efectuar este tipo de operaciones pero no implica que necesariamente se vayan a desarrollar.

Según informó primero la agencia Reuters y posteriormente confirmó la cadena de televisión ABC News, la orden no instruye a los agentes encubiertos para que armen a los rebeldes “pero prepara esa posibilidad y otras si el presidente decidiera seguir esa ruta en el futuro”.
La existencia de la medida sale a relucir después de que en una entrevista concedida a la cadena NBC, Obama indicara que no descarta, aunque tampoco afirma, la posibilidad de contribuir a armar a los rebeldes que luchan contra el régimen libio de Muamar el Gadafi.

En 2009 Obama suscribió una orden similar que permitía el desarrollo de operaciones secretas contra la red Al Qaeda en Yemen. Como es habitual, la Casa Blanca no confirmó en aquel entonces la existencia de la medida.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, rechazó en un comunicado hacer declaraciones sobre “cuestiones de inteligencia”, en línea con la política habitual de la Casa Blanca, pero resaltó que “no se ha tomado ninguna decisión acerca de proporcionar armas a la oposición o cualquier otro grupo en Libia”.

“No lo descartamos pero tampoco lo hemos aprobado”, subrayó Carney, quien indicó que en la actualidad la Casa Blanca “revisa opciones sobre todo tipo de ayuda que podamos proporcionar al pueblo libio, y hemos consultado directamente con la oposición y con nuestros socios internacionales sobre estos asuntos”.
Al tiempo que se ha revelado la existencia de la orden, el diario “The New York Times” publica que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) cuenta con agentes clandestinos en Libia para recolectar datos que faciliten los ataques aéreos militares y entablar contactos con los rebeldes.
Uno de los grandes interrogantes en Estados Unidos es quiénes, precisamente, son estos rebeldes y cuál es su ideología.
El principal mando militar de la OTAN, el almirante James Stavridis, advirtió en una comparecencia ante el Congreso de EE.UU. de la posibilidad de que entre estos grupos se hayan infiltrado simpatizantes de la red terrorista Al Qaeda, por lo que instó a la máxima cautela.
Según el “Times”, que cita a funcionarios estadounidenses que hablaron bajo la condición del anonimato, al contactar con los grupos rebeldes los representantes de la Agencia Central de Inteligencia esperan poder tener una mejor idea de quiénes encabezan este movimiento y qué ideas defienden.
Bany manifestó que “el frente se sitúa ahora a ambos lados de Briga (a unos 200 kilómetros al oeste de Bengasi)”, donde continúan los combates.
Pese a la progresión de los gadafistas hacia el este, el coronel aseguró que “Ajdabiya no caerá” y recordó que es una de sus líneas de defensa pero no la única.
Según el coronel, las tropas de Gadafi, están apoyadas por una fuerza de entre 3,200 y 3,600 soldados de la Guardia Republicana chadiana, bajo el mando del vicedirector de la Seguridad Nacional de Chad, Isa Bahar, primo del presidente Idris Deby.
“Es una fuerza muy preparada con armamento pesado y altamente mecanizada”, recalcó Bany, quien explicó que los milicianos rebeldes sólo disponen de armas ligeras, por lo que se ha optado por una retirada “táctica” hasta trazar una mejor estrategia para hacerles frente.
Bany destacó que supo de la existencia de este contingente chadiano a través de tres fuentes.
“Para hacer frente a esta fuerza, necesitamos de armas con las que se puedan destruir tanques y artillería de 155 mm”, que es lo que están empleando los gadafistas, precisó Bany, quien subrayó que otra de las necesidades de los milicianos rebeldes es el entrenamiento en el uso de armas pesadas.
Pese a la cercanía de las tropas progubernamentales, Bany expresó su confianza en que la OTAN cumplirá con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del 17 de marzo.