El presidente de EE.UU., Barack Obama, recibió ayer en la Casa Blanca a la primera jueza hispana del Tribunal Supremo, Sonia Sotomayor, cuyo caso -dijo- prueba que “las puertas de la oportunidad deben estar abiertas para todos”.
Obama subrayó la "excepcional historia de vida" de Sotomayor, hija de padres puertorriqueños y criada en una vivienda pública del barrio neoyorquino del Bronx, que logró educarse en prestigiosas universidades de Estados Unidos, y destacó “la grandeza de un país en el que una historia semejante es posible”.
También destacó que, aunque Sotomayor ha llegado hasta acá por sus propios méritos, es un momento "histórico" para futuras generaciones, y agradeció a los senadores el haber “roto otra barrera” con la confirmación de su nombramiento.