El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera la posibilidad de redactar la legislación para reformar el sistema de atención médica del país después de que el Congreso trabajase en el tema durante meses sin resultados definitivos, informó hoy CNN.
La cadena de televisión estadounidense señaló en un artículo que aparece publicado en su página web que Obama se prepara para la eventualidad de entregar su propio texto al Congreso.
Diversas fuentes consultadas por la cadena indicaron que aunque la posibilidad está sobre la mesa el plan todavía es incierto.
El mandatario estadounidense tiene previsto acudir al Congreso el próximo miércoles para defender la aprobación de una reforma del sistema de atención sanitaria.
Una de las fuentes de CNN describió la posibilidad de que esa nueva legislación sea presentada como un plan de emergencia en el caso de que fracasen los esfuerzos del presidente del Comité de Finanzas del Senado, Max Baucus, para alcanzar un acuerdo bipartidista.
La Casa Blanca busca con la propuesta reforma sanitaria lograr la cobertura médica universal y rebajar los elevados costes de los seguros privados.
Unos 47 millones de estadounidenses carecen en la actualidad de seguro médico.
La Casa Blanca quiere que la reforma sanitaria se apruebe este año, pero la oposición republicana y la propia falta de consenso entre los demócratas dificulta ese objetivo.
A eso se suma el fallecimiento del senador Edward Kennedy, que ha dejado a los demócratas sin los 60 senadores necesarios para evitar el "filibusterismo", subterfugio parlamentario para prolongar los debates e impedir las votaciones al que puede recurrir el partido en minoría.
El legislador John Kline, el republicano de mayor rango en el Comité de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes, dejó claro hoy por su parte que se avecina una dura batalla.
Kline, que pronunció este sábado el discurso semanal radiofónico republicano, indicó que la legislación sobre la reforma sanitaria a debate en el Congreso es "enrevesada y simplemente no va a funcionar".
El congresista, opuesto a lo que él describió como la "toma" del sector sanitario por parte del Gobierno que, en su opinión, destruiría puestos de trabajo, propuso hacer borrón y cuenta nueva para lograr una legislación bipartidista.