El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, escuchó en persona los relatos de violencia armada de parte de representantes de grupos de víctimas y organizaciones que promueven el control de armas, testimonios que le servirán para elaborar una respuesta al tiroteo fatal en una escuela primaria en Connecticut el mes pasado.
Biden prometió que el gobierno del presidente Barack Obama tomará medidas.
“Quiero dejar en claro que no nos vamos a quedar atrapados en la noción (de que) si no podemos hacerlo todo no vamos a hacer nada”, dijo Biden.
“Es de importancia crítica (que) actuemos”, agregó.
El vicepresidente dijo a reporteros que la muerte de 20 niños de seis y siete años a manos de un hombre armado con un fusil de alto poder comprado legalmente agobió la conciencia de la nación “de una manera como nunca había visto en mi trayectoria”.