Las políticas de respaldo educativo y laboral para las clases medias en los países latinoamericanos son la clave para consolidar el crecimiento en los próximos años y permitirán reducir la pobreza y la desigualdad, señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El informe "Perspectivas económicas para América Latina, en qué medida es clase media América Latina", que fue presentado hoy en México destaca el papel decisivo de las clases medias en los países que han logrado el éxito en el crecimiento económico.
"Una clase media nutrida y relativamente próspera tiene una significativa correlación en el crecimiento a largo plazo", indicó el documento.
Añadió que este sector social ha favorecido el desarrollo económica mediante su "vigorosa acumulación de capital tanto material como humano" y puede respaldar los programas políticos y plataformas electorales "razonables", en particular las políticas sociales educativas y laborales progresistas que promuevan un crecimiento incluyente.
Agrega que los crecientes ingresos de las estratos medios los convierten en un factor que puede actuar como el motor del consumo y de la demanda nacional.
Un panel de expertos que comentó el informe y que estuvo integrado por Christian Daude, de la OCDE, Rodrigo Barros de la Secretaría de Hacienda y Jorge Sicilia, del BBVA, coincidió en que América Latina tiene una posición favorable para comenzar en la senda del crecimiento después de superar con menores afectaciones la crisis de 2008-2009.
Los especialistas también coincidieron con el tono del Informe en que durante la crisis reciente, las exportaciones latinoamericanas cayeron el 3,5% y el productor interno bruto (PIB) descendió en el 1,8%, no obstante, advirtieron que varias economías de la región mostraron una notable resistencia y revirtieron la tendencia de decrecimiento rápidamente.
Daude indicó que aunque el mundo enfrenta un período de fuerte inestabilidad y volatilidad, debido a la perspectiva de escaso crecimiento de las economías desarrolladas, los países emergentes se convertirán en los principales motores del crecimiento.
Añadió que la demanda mundial será impulsada por China, Estados Unidos y la India, aunque los demás países asiáticos y latinoamericanos también tendrán una participación importante.
Por su parte, Sicilia indicó que por primera vez en los últimos cuarenta años América Latina podrá reducir la brecha en el ingreso per cápita que se ahondó entre los países de la región comparado con este indicador en Estados Unidos.
Explicó que en los últimos años se ha reducido el deterioro salarial debido a que se logró controlar los procesos inflacionarios en la región.
Además, destacó que América Latina ha superado con éxito los factores que generaban fuerte inestabilidad en la última década, entre los que citó las alzas en las tasas de interés en Estados Unidos, los cambios en los gobiernos de la región y el impacto de la crisis de 2008.
El informe de la OCDE reconoce que las perspectivas para América Latina son positivas, pero subsisten algunos retos entre estos el de institucionalizar las medidas que permitieron la estabilidad macroeconómica, es decir garantizar los balances externos y fiscales.