Al menos ocho personas, entre ellas cinco alumnos, resultaron heridas ayer al derrumbarse una escuela en Puerto Príncipe, la segunda en menos de una semana, informó el director general del Ministerio de Salud Pública de Haití, Gabriel Thimothée.
Tres de los cinco alumnos se encuentran en estado grave a causa del accidente, en el que también sufrió lesiones un operario que trabajaba en obras de construcción en esa escuela privada, llamada "Institución Mixta Gracia Divina" y situada en el sector Canape Vert (este de la capital haitiana).
Al conocerse la noticia del derrumbamiento, numerosas personas acudieron a la carrera hasta el lugar, adonde también llegaron dotaciones de la Policía, los Bomberos y la Cruz Roja, que comenzaron con las labores de rescate y trabajos de desescombro.
Al parecer, el hecho de que muchos alumnos estuvieran en el recreo evitó que el número de heridos fuera mayor, indicaron medios locales.
El suceso, agregaron, ocurrió mientras se llevaban a cabo trabajos para añadir una planta a la escuela, una humilde edificación construida con bloques de hormigón sobre terreno en pendiente, como es habitual en la capital haitiana.
Al cuestionar la falta de regulaciones y de respeto a los reglamentos, Preval reconoció que la debilidad del Estado pone en riesgo la vida en Haití, cuya falta de infraestructura se evidencia cada año cuando la temporada ciclónica deja inundaciones, pérdidas humanas y materiales.
Según el informe no confirmado, las escaleras de un aula se vinieron abajo y dos o tres estudiantes resultaron levemente heridos.
"Predecimos que esto va a causar pánico entre la población. Ya se escuchan rumores de que los padres no quieren dejar a los niños asistir a la escuela", concluyó Drouer.