La Organización de Estados Americanos (OEA), dio un paso histórico al derogar la resolución que suspendió en 1962 a Cuba de su participación y abrir así la puerta a un posible reingreso de La Habana al Sistema Interamericano casi medio siglo después.
Los cancilleres del continente americano, que participaron del 2 al 3 de junio en la XXXIX Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en San Pedro Sula, en el norte de Honduras, aprobaron de forma consensuada y por “aclamación” la derogación de la suspensión que pesaba sobre Cuba desde 1962.
Tras dos jornadas de intensas negociaciones que invitaban a pensar en un fracaso, incluida una maratoniana reunión, los 34 países de la OEA dieron su visto bueno a la eliminación de una decisión que, según coincidían todos los países, ya no tenía sentido 47 años después.
El acuerdo fue ratificado por “aclamación” en el plenario de la Asamblea General y la resolución VI, adoptada el 31 de enero de 1962 en la Octava Reunión de Consulta de ministros de Relaciones Exteriores en Punta del Este (Uruguay), que excluyó a Cuba de su participación en el Sistema Interamericano, quedó “sin efecto”.
La resolución aprobada ayer deja claro que la “participación de Cuba en la OEA será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del Gobierno de Cuba y de conformidad con las prácticas, los propósitos y los principios de la OEA”.
De esta forma, la decisión de regresar o no a la OEA dependerá de La Habana, que tendrá que ajustarse a los valores democráticos y de derechos humanos por las que se rige el máximo organismo hemisférico, entre otros instrumentos.
El documento recoge aspectos importantes en su preámbulo, al destacar que la plena participación de los Estados miembros de la OEA se guía “por los propósitos y principios establecidos” por el organismo interamericano en la Carta de la organización.
También por sus instrumentos fundamentales relacionados con la seguridad, la democracia, la autodeterminación, la no intervención, los derechos humanos y el desarrollo, agrega la resolución.
Este párrafo es crucial, dado que incluye las exigencias de todos los países, especialmente de EE.UU. por un lado, y de Venezuela, Nicaragua y Honduras, entre otros, por otro.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, celebró la decisión adoptada de eliminar la suspensión, lo que denominó, un “trozo de chatarra” de la época de la Guerra Fría.
En declaraciones a periodistas, el titular del máximo organismo hemisférico señaló que la resolución aprobada “fortalece a la OEA”, a la vez que se mostró dispuesto a dialogar con Cuba sobre su futuro en el Sistema Interamericano.
Respuesta.
En un comunicado el gobierno cubano, se felicitó por la decisión de la Organización de Estados Americanos.
“Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que entraña esta decisión impulsada por los Gobiernos populares de América Latina”, agregó el comunicado.