La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA recomendó al Gobierno de Cuba que libere a 78 disidentes e indemnice a los familiares de tres cubanos fusilados por intentar el secuestro de una barcaza en 2003.
También recomendó a las autoridades introducir reformas a la Constitución a fin de garantizar la independencia del poder judicial cubano.
La Comisión, un organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), informó que notificó a Cuba dos "informes de fondo", cuya publicación fue aprobada durante el 126 período ordinario de sesiones, que finalizó el pasado viernes.
El primer documento se refiere a "la violación de los derechos fundamentales en perjuicio de 78 disidentes políticos privados de libertad (en la isla) desde marzo de 2003". El segundo es el caso de los cubanos Enrique Copello Castillo, Bárbaro Leodán Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaac, ejecutados el 11 de abril de ese mismo año por el intento de secuestro de un barco con 40 pasajeros cerca de La Habana ocurrido nueve días antes.
La Facultad de Derecho de la American University había pedido hace un año que la CIDH intercediera para que Cuba indemnice a los familiares de los tres ejecutados tras un juicio sumario.
Al exigir justicia en "esta seria violación a los derechos humanos", estudiantes de Derecho encabezados por el decano de la Facultad, Claudio Grossman, reclamaron una reforma constitucional en la isla "para que haya independencia entre el Poder Judicial y el político".
El gran maestro de la Gran Logia de Panamá, Mario Troncoso, aseguró que los masones han jugado un papel importante en la historia del país. "Todos los próceres eran masones y hemos tenido varios presidentes de la República masones", enfatizó.
Recordó que la masonería llegó a Panamá por el año 1856 traída por inmigrantes franceses y colombianos. "Somos discretos y trabajamos para la satisfacción personal", planteó.
Al final de la noche, los periodistas fueron despedidos por Canales. "Vio que no hicimos ningún rito satánico ni descuartizamos a nadie", bromeó.
Los masones se iban acomodando con sus atuendos para empezar el ritual. Gorros morados, guantes blancos, una especie de delantales, mandiles, lanzas, espadas, collares y joyas los identificaban dependiendo de sus funciones y jerarquía.
El salón tiene un piso de madera que hace retumbar cada paso que daban los miembros del ritual. Un juego de bocinas hacía escuchar claramente las notas musicales y las palabras que se pronunciaban.
La tenida blanca es una ceremonia que hace la masonería abierta para todo aquel que no sea masón, incluyendo a las damas. Involucra toda la parte mística de la relación de la masonería con Dios. En Panamá la mayoría de los masones es católica, pero hay hebreos y musulmanes.