El saliente primer ministro israelí, Ehud Olmert, inició una visita a EE.UU., en vísperas de lo que se prevé será su último encuentro bilateral con el presidente George W. Bush, y sin haber logrado un acuerdo de paz para Oriente Medio.
Las autoridades estadounidenses, israelíes y palestinas reconocieron que las partes no lograrán cumplir la meta trazada en la conferencia de paz de Annapolis (Maryland) el año pasado, para delinear un acuerdo de paz para la región.
De hecho, una fuente oficial estadounidense que pidió el anonimato, adelantó a los periodistas que no se esperan grandes anuncios del encuentro en Washington.
Como parte de su visita de tres días, Olmert se reunirá hoy con Bush, con el vicepresidente Dick Cheney y con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, entre otros funcionarios de alto rango.
Mañana, Olmert tiene previsto reunirse con líderes de la comunidad judía antes de emprender su regreso a Israel.
Se desconoce si Olmert se reunirá con miembros del equipo de asesores del presidente electo, Barack Obama, quien, durante la contienda presidencial, causó nerviosismo en Israel por su disposición de entablar un diálogo con Teherán.
Según explicó el portavoz de Olmert, Mark Regev, el Primer Ministro israelí quiere aprovechar la reunión con Bush para "agradecerle su amistad y su apoyo a Israel".
El portavoz no descartó que, al discutir los problemas de estabilidad en la región, ambos líderes analicen las respuestas a la continua amenaza que suponen las ambiciones nucleares de Irán.
El Gobierno israelí ha dicho públicamente que prefiere la vía diplomática para resolver sus diferencias con Irán, aunque no descarta la fuerza militar.