Activistas de México y Brasil criticaron hoy las políticas antidrogas dominantes en Latinoamérica, centradas sobre todo en lo policial, y pidieron que haya un cambio de enfoque para que éstas abarquen más aspectos preventivos relacionados con la salud y el VIH.
Con ese propósito una comisión integrada por los ex presidentes César Gaviria, de Colombia, Fernando Henrique Cardoso, de Brasil y Ernesto Zedillo, de México, trabaja ya en un informe que será presentado en 2009, recordó Rubem César Fernandes, director de la ONG brasileña Viva Río.
La Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia (CLDD), que forman además de los tres ex presidentes de la región quince personalidades entre ellas los escritores Mario Vargas Llosa, Tomás Eloy Martínez y Paulo Coelho, incidirá en que hay que volver a poner en el centro de la lucha antidrogas a los individuos.
Según César Fernandes, el debate político está en este momento dominado por la violencia, con lo que "los casos de sufrimiento individual", como los de las personas con VIH/SIDA, "no alcanzan a estar en la imaginación colectiva, no tienen espacio en las políticas" públicas.
La primera reunión de la CLDD se celebró en abril pasado en Río de Janeiro, a la que seguirán otra en septiembre en Colombia y una tercera en febrero próximo en México.
El documento que salga de estos encuentros será presentado en una reunión que la ONU tiene prevista en febrero de 2009 en Viena, para evaluar los resultados de los primeros veinte años de la "Convención de la ONU contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas", aprobada en diciembre de 1988.
El abogado Alejandro Madrazo, miembro de la ONG mexicana Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas (CUPPHD), dijo que "una buena política antidrogas es buena para el sida", algo que no está sucediendo en el contexto actual.
Un ejemplo de que algo no funciona es el de México, "donde el 95 por ciento del presupuesto antidroga se destinan a medidas policiales, no a esfuerzos en prevención ni a información".
El activista criticó también el programa "Mochila segura", en el que "se trata como criminales a los jóvenes" revisando sus pertenencias en las escuelas, y los controles de consumo de drogas que se hacen en algunos centros educativos, medidas impulsadas por el Gobierno de Felipe Calderón.
También criticó la falta de datos, la reciente reforma penal, que ha limitado fundamentalmente el derecho al debido proceso en algunos casos en México, y la carencia de estudios suficientes sobre el impacto del consumo de drogas y los contagios de VIH.
Para dar un giro a esta situación señaló que hay que centrarse en programas de salud de las personas, en el derecho a ser informados, en la reducción de riesgos y en prevención.
Más que concentrarse en evitar que las drogas lleguen a los más pequeños, sería mejor intentar "que cuando les alcancen, sepan qué hacer", agregó Madrazo.
En rueda de prensa la directora del programa de Política Global Antidrogas del Open Society Institute (OSI), Kasia Malinowska, señaló que negar tratamientos de VIH o encarcelar a drogadictos, algo que sucede en América Latina, exacerba los problemas de salud de estas personas.
En el acto de hoy participaron aparte de Madrazo y César Fernandes el director ejecutivo del Fondo Mundial de Lucha contra el VIH, la Malaria y la Tuberculosis, Michel Kazatchkine, así como una portavoz de la Fundación Angélica.