Aida Seif al Daula, miembro del Centro Nadim para la Rehabilitación Psicológica de las Víctimas de Violencia y Tortura, aseguró en una rueda de prensa en El Cairo que "se registraron grandes irregularidades jurídicas durante la autopsia del prisionero Esam Ali Atta", lo cual "genera dudas sobre la causa de la muerte".
Según había informado a Efe el abogado de la víctima, Malek Adly, el fallecido, de 24 años de edad, se encontraba cumpliendo una pena de dos años de cárcel en la prisión de Tora, en el sur de la capital, después de que el pasado 25 de febrero un tribunal militar lo condenase por haber cometido un delito común.
Seif al Daula denunció hoy que "la autopsia se celebró sin la presencia del representante de la fiscalía ni de los familiares", lo que a su juicio está en contradicción con las leyes del país.Además, esta activista y médico forense reveló que un agente de la seguridad asistió a la autopsia, algo que no está permitido por la ley egipcia.
El Ministerio del Interior egipcio asegura que Atta murió tras haber ingerido drogas, una versión criticada por la defensa del preso, que alega que los oficiales de la prisión agredieron brutalmente a Ali Atta durante los dos días anteriores a su muerte.
Ayer, tres organizaciones de derechos humanos egipcias, entre ellas el Centro Nadim, pidieron en un comunicado la apertura de una investigación "seria y urgente" para determinar las circunstancias de la muerte del joven después la aparición de "elementos indican que la víctima fue torturada".
La muerte de Esam Ali tiene lugar después de que el pasado 26 de octubre el Tribunal Penal de Alejandría condenase a siete años de cárcel a los dos policías acusados de torturar y matar a Jaled Said, en un fallo que las asociaciones de derechos humanos consideran insuficiente.