El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se dirigió ayer al gobierno de Italia para expresarle sus severas críticas por los procedimientos utilizados para expulsar de ese país a un grupo de solicitantes de asilo africanos.
"Hemos transmitido nuestra grave preocupación sobre lo que parece ser el incumplimiento de las normas europeas e internacionales normalmente aceptadas, así como de los elementos fundamentales de un proceso de asilo regular", puntualizó una portavoz de la agencia humanitaria.
Los afectados por el procedimiento, que el ACNUR juzga incorrecto, son 25 personas -de un grupo de 37 que fue rescatado en el mar Mediterráneo por una ONG alemana a finales de junio- que fueron deportados el jueves a Gana por las autoridades italianas, mientras que otras cinco fueron embarcadas antes a Nigeria.
La portavoz Jennifer Pagonis recordó que el ACNUR elogió en su momento el gesto de Italia de permitir el desembarco de esas 37 personas en su territorio por razones humanitarias, pero dijo que ahora "lamenta las graves lagunas en el modo en que se manejaron las solicitudes de asilo".
Tras recordar que este caso involucró en un momento dado a Italia, Alemania y Malta, la portavoz afirmó que ha quedado demostrada la necesidad de que la Unión Europea adopte medidas de responsabilidad compartida entre los Estados frente a los refugiados o a personas que piden ese estatus de protección.
Los políticos de oposición italianos también calificaron a las deportaciones de "vergonzosas"".