La coalición opositora Polo Democrático Alternativo (PDA) acusó hoy al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, de frustrar las esperanzas de las familias de los secuestrados, al cancelar una mediación del mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, que buscaba la liberación de los rehenes en poder de las FARC.
El grupo de izquierda PDA manifestó en un comunicado que "es necesario retomar el proceso en el que el país tenía esperanzas".
Uribe dio por terminada el miércoles la gestión que realizaban a petición suya Chávez y la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, en busca de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberen a 45 políticos, soldados, policías y estadounidenses secuestrados.
"El rompimiento abrupto de estas gestiones es una clara muestra de que no existe un verdadero interés de las partes responsables en lograr un acuerdo que ponga punto final a la grave situación de los secuestrados, máxime si se persiste en continuar con operativos militares para su liberación", señalo el PDA.
Agregó que "una vez más el presidente de la República Álvaro Uribe Vélez de manera unilateral frustra las esperanzas de los secuestrados y sus familias, de los colombianos y de la comunidad internacional, al suspender quizás definitivamente la gestión que venían desarrollando" Chávez y Córdoba.
El grupo político colombiano consideró que el proceso "parecía ir por buenos derroteros".
El PDA también afirmó que las FARC "con argumentaciones evanescentes aumenta y prolonga el sufrimiento de los secuestrados y sus familias, al dilatar la presentación de pruebas de supervivencia de los secuestrados que demuestren su voluntad política en este proceso".
Asimismo, un grupo de organizaciones humanitarias colombianas encabezadas por la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz y Planeta Paz, instó al gobierno "a no radicalizarse frente al tema humanitario".
La decisión "confirma la ausencia de una política de Estado frente a la paz y a los acuerdos humanitarios", señalaron las entidades y subrayaron que "los avances alcanzados hasta el momento a través de la facilitación del presidente Hugo Chávez y la senadora Piedad Córdoba (...) no pueden retroceder ni desperdiciarse".
El gobernante colombiano le había pedido en agosto pasado a su homólogo venezolano colaborar en la búsqueda un acuerdo humanitario con las FARC, que aspira a canjear los 45 rehenes por 500 rebeldes presos.
En esa lista de secuestrados "canjeables" se encuentran policías, militares y políticos, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, que también tiene nacionalidad francesa, así como los contratistas estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves.