La oposición venezolana afinaba ayer a las seis marchas que realizarán hoy por Caracas en apoyo a las 3.2 millones de firmas recogidas para someter a referéndum la continuidad del presidente Hugo Chávez, que éste no considera válidas. "Todas estas marchas van a llegar a la Avenida Libertador y simultáneamente se llevará a cabo el acto de presentación de las firmas", dijo en rueda de prensa Enrique Mendoza, gobernador del estado Miranda y cabeza de la alianza opositora Coordinadora Democrática (CD).
"Todos a la calle por nuestra democracia", dicen los avisos de la oposición, con especificaciones de las seis rutas de las marchas que cubren el este, norte y suroeste de la capital, pero dejan de lado el empobrecido y popular oeste capitalino, enclave del presidente.
Las caminatas confluirán en la sede de la CANTV (telefónica venezolana) en la Avenida Libertador, a unos 2.5 kms. de la céntrica sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) donde una delegación hará entrega formal de las firmas. Un total de 3,670 funcionarios, entre policías, bomberos, médicos y paramédicos custodiarán las manifestaciones, informó el alcalde Metropolitano, el opositor Alfredo Peña. Los diversos organismos de seguridad tienen previsto efectuar este martes una reunión de coordinación policial.
El vicepresidente José Vicente Rangel dijo a periodistas: "tenemos que preservar la seguridad, es nuestra obligación garantizar la seguridad a todos los ciudadanos". Aseguró que el gobierno no está llamando a ningún acto en las cercanías de la sede del CNE. "No existe ningún propósito de hostigar (a la oposición) si se presenta en el CNE", acotó Rangel.
Posteriormente, el viceministro de Seguridad Ciudadana de Venezuela, Carlos Bettiol, emplazó a la oposición a diferir las marchas, afirmando que han sido organizadas en forma caótica y no se puede garantizar la seguridad de los participantes.
"Las marchas de mañana (hoy) deberían ser responsablemente diferidas para poder coordinar una acción de seguridad", indicó Bettiol en rueda de prensa, al finalizar una reunión entre representantes de organismos de seguridad del Estado.