La oposición en el Congreso peruano se mantiene firme en su decisión de destituir al presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, mientras que otros sectores sociales piden darle al mandatario la oportunidad de defenderse ante el Pleno por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht.
El Parlamento recibirá el próximo jueves al jefe de Estado para escuchar sus descargos, pero las principales fuerzas políticas en el Congreso sostienen que Kuczynski ya admitió haber recibido los dividendos por un contrato firmado por su exsocio Gerardo Sepúlveda entre 2004 y 2007.
En esa época, Kuczynski fue ministro de Economía y primer ministro del gobierno de Alejandro Toledo, además de director de Proinversión, la oficina a cargo de las adjudicaciones de grandes proyectos de inversión en el país.
Después de dar una rueda de prensa en la que Kuczynski defendió su inocencia, la legisladora Úrsula Letona, de la fujimorista Fuerza Popular, dijo que sus "confesiones no hacen más que ratificar la aparente incapacidad moral en la que habría incurrido para seguir ejerciendo el cargo".
Letona remarcó que el gobernante confirmó que, "efectivamente, una empresa de su propiedad ha recibido dinero de la empresa más corrupta de Latinoamérica: Odebrecht".
El portavoz de la bancada mayoritaria en el Parlamento, Daniel Salaverry, declaró que duda que "él, con este tipo de explicaciones, pueda cambiar la realidad de los hechos".
"Ha quedado demostrado que el presidente no tiene argumentos para explicarle al país los hechos que le imputan".
Datos
Piden renuncias
El oficialista Juan Sheput planteó, a título personal, "que renuncien el primer vicepresidente (Martín Vizcarra) y la segunda vicepresidenta (Mercedes Aráoz) si quieren vacar al presidente, y que se vaya a elecciones generales".
El congresista expresó sus dudas de que el fujimorismo vuelva a tener la mayoría en el Congreso, en el caso de que se convoque a nuevos comicios.
La alternativa planteada por Sheput está considerada legalmente en la Constitución, pues en el caso de que ambos vicepresidentes no puedan asumir la presidencia de la República, esta recae en el titular del Congreso.