El partido opositor venezolano Primero Justicia (PJ) mostró ayer cinco encuestas en las que se refleja una diferencia de entre 20 y 30 puntos a favor de los detractores del presidente Nicolás Maduro para las elecciones de diciembre que renovarán los 167 escaños del Legislativo de Venezuela.
"Que Maduro respete la decisión de cambio que ya tomó el país y entienda con humildad que ha perdido la base de apoyo popular con la cual comenzó a gobernar en abril de 2013, gracias a la estrecha ventaja de 225,000 votos en los comicios presidenciales de entonces", dijo el jefe de PJ, Julio Borges.
Maduro se impuso entonces, según el escrutinio oficial, con el 50.78 % de los sufragios al abanderado de PJ y de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles, quien obtuvo un 48.95 %, diferencia de menos de dos puntos porcentuales que le llevó a denunciar que el gobernante "se robó la elección".
Maduro ahora "simplemente debe aceptar la derrota" de diciembre, remarcó Borges en la rueda de prensa dominical en la que mostró resultados de recientes sondeos.