La decisión del presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, de ordenar a sus ministros que no asistan a las citaciones que les hagan los diputados del Parlamento, desató un enfrentamiento entre los poderes Ejecutivo y Legislativo de este país, que podría llegar a los tribunales.
El mandatario anunció que había ordenado a sus ministros de Estado no acudir a los llamados de los legisladores para no “perder el tiempo” y que en cambio se dedicaran a cumplir con sus obligaciones.
La decisión del gobernante desató férreas críticas de los diputados de oposición que ayer advirtieron que si Pérez Molina no da marcha atrás, iniciarán procesos legales en su contra por violar la Constitución.
La diputada Nineth Montenegro, del opositor partido Encuentro por Guatemala, señaló que el gobernante “viola la Constitución” al pretender impedir que los ministros cumplan con la obligación de acudir al Parlamento.