El padre del menor de 13 años muerto el pasado miércoles en la frontera de Belice y Guatemala clamó hoy por la paz entre ambos países, pero al mismo tiempo exigió justicia por el fallecimiento de su vástago
"¡Que paguen por haber matado a un niño!", exclamó Carlos Alfredo Alvarado, de 48 años, en declaraciones a los medios locales, tras visitar el Centro Médico Militar.
Tumbado en una cama del centro asistencial con la compañía de su familia, el progenitor del menor relató el ataque: "Nos encontramos la tropa beliceña y ellos sin hablarme me atacaron fuertemente, como si fuese un agresor para ellos".
"Toqué a mi hijo y me di cuenta de que estaba muerto. Salí del fuego con mi otro hijo", narró el padre de la familia Alvarado.
El Gobierno de Belice atribuye la muerte a un tiroteo en el que una de sus patrullas respondió a un ataque en defensa propia.