Unos 73.5 millones de nigerianos están llamados a votar hoy en los comicios presidenciales de la nación con mayor población de África, en los que el actual mandatario, Goodluck Jonathan, parte como favorito.
La jornada electoral contará con un importante despliegue policial para evitar que se repitan acciones violentas como las que causaron 39 muertos el pasado sábado, durante las elecciones parlamentarias.
Aunque la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI) dio el visto bueno a 21 candidaturas, seis aspirantes renunciaron después, cuatro de ellos para dar su respaldo a Jonathan. De los que quedan, solo cuatro parecen tener posibilidades.
En primer lugar está el actual presidente, líder del Partido Democrático Popular y que accedió a la presidencia el año pasado, cuando era vicepresidente, a raíz de la muerte del entonces jefe del Estado, Umaru YarAdua.
El rival más fuerte de Jonathan, según muchos comentaristas, es Muhammadu Buhari, del Congreso por el Cambio Progresista, que ya fue presidente durante la época del régimen militar. Tiene 69 años y ha avisado que se trata de la última vez que se postula a la presidencia, después de haber fracaso en dos ocasiones anteriores.
Después viene el ex oficial de la Policía y ex encargado de la lucha contra la corrupción Nuhu Ribadu, de la formación opositora Congreso de la Acción, que, con 50 años, es el más joven y se le considera una promesa para el futuro.