Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay acordaron modernizar sus métodos de diagnosis del cáncer de mama y estudiar el perfil genético de sus mujeres para mejorar el tratamiento de una enfermedad que mata a 40,000 personas al año en América Latina y el Caribe.
El cáncer de mama es el de mayor incidencia en las mujeres de la mayoría de los países latinoamericanos.