Supuestos pandilleros juveniles lanzaron bombas incendiarias caseras contra dos unidades del transporte público de pasajero, en la capital guatemalteca, sin que se registraran víctimas.
Las dos unidades se encontraban estacionadas a unos 50 metros de distancia cada una.
El ataque pudo haber sido perpetrado por miembros de la Mara 18, en venganza con los empresarios y choferes de la línea de transporte afectada, que se niegan a pagar las extorsiones que les exigen.