El Papa Juan Pablo II condenó la violencia y las imágenes distorsionadas"" del ser humano y de la familia en los medios de comunicación y de cultura popular e instó a quienes están en ese negocio a que actúen responsablemente.
En un discurso ante ejecutivos de comunicaciones y empresas culturales italianas, el Pontífice también hizo un llamado al establecimiento de normas claras que garanticen el pluralismo"" de los medios, de modo que no sean utilizados indiscriminadamente por unos pocos poderosos.
Los comentarios del Papa parecieron dirigirse a la situación italiana en particular, donde el primer ministro Silvio Berlusconi mantiene un monopolio virtual en la industria televisiva ya que controla la televisión estatal RAI y es propietario de la cadena privada, la mayor del país.
La falta de control y vigilancia no son garantía de libertad --como muchos quieren hacernos creer- , en vez de ello, termina por favorecer el uso indiscriminado de instrumentos poderosos, que si son mal utilizados, producen efectos devastadores en la conciencia de la gente y en la vida social"", dijo el Pontífice.
En un sistema de comunicaciones cada vez más complejo y por extensión a nivel mundial, también son útiles normas claras y justas para garantizar el pluralismo, la libertad y la participación, así como respeto para los usuarios"", agregó. Instó a los ejecutivos a que reconozcan el poder de los medios y los usen responsablemente, recordando siempre la importancia que la Iglesia da a la dignidad de la persona"".
Por otro lado, el Papa nombró ayer al teniente Elmar Theodor Mader comandante en jefe de la Guardia Suiza que tiene a su cargo la protección de la Santa Sede.
Mader, que desde 1998 era vicecomandante de la Guardia Suiza, reemplaza al coronel Pius Segmueller, quien dejó su cargo en septiembre para regresar a Suiza, dijo ayer el Vaticano. Segmueller asumió el mando de la Guardia Suiza el primero de agosto de 1998, tres meses después de que el comandante previo de la fuerza, Alois Estermann, fuese asesinado a balazos en su apartamento del Vaticano.
El Vaticano dijo que el guardia Cedric Tornay mató a Esterman y a la esposa de éste, y luego se suicidó. La familia de Tornay ha desmentido la versión del Vaticano y afirma que Tornay fue víctima de una conjura no especificada.