El Papa Juan Pablo II, de 82 años, cuyas delicadas condiciones de salud suscitan preocupación entre los católicos, realizará en julio próximo un importante viaje a Guatemala y México a pesar de sus evidentes problemas para caminar y hablar, que hacía temer que se anulara.
El Vaticano confirmó ayer en forma oficial que el pontífice Juan Pablo II visitará Guatemala, México y Canadá tal como estaba planeado.
El Papa permanecerá en Canadá del 23 al 29 de julio para presidir las Jornadas Mundiales de la Juventud, en Toronto y desde allí se trasladará a Guatemala, y luego a México, en donde permanecerá hasta el 2 de agosto.
La agenda del viaje prevé también dos días y medio de reposo para el Papa al inicio de su viaje para cumplir una "estadía privada" en la isla de Strawberry, en el lago de Simcoe, al norte de Toronto.
Serán las únicas vacaciones que Juan Pablo II tomará este año, ya que anuló el tradicional descanso en los Alpes para viajar al continente americano y cumplir ante todo la cita con los jóvenes de todo el mundo, prometida durante el Jubileo del año 2000.
En Guatemala canonizará el 30 de julio al religioso Hermano Pedro de Bentancour, quien se convertirá en el primer santo que vivió en Centroamérica.
Ese mismo 30 de julio partirá para México de donde partirá el 1 de agosto en las horas de la tarde.
Juan Pablo II visitará por quinta vez México, donde oficiará la ceremonia de canonización del indio mexicano Juan Diego Cuauhtlatoatzin, a quien según la tradición se le apareció en varias ocasiones la Virgen de Guadalupe en el 1531.
El viaje del jefe de la Iglesia Católica, que regresará a Roma el 2 de agosto, estará marcado por sus problemas de salud, entre ellos la dolorosa artrosis que padece en la rodilla derecha, que lo obliga a evitar los desplazamientos.
Juan Pablo, que el 18 de mayo cumplió 82 años y que padece la enfermedad de Parkinson, estuvo del 22 al 26 de mayo en Azerbayán y Bulgaria, en donde resultó evidente que las condiciones de salud del Papa son cada vez más delicadas.
El último viaje programado este año para Juan Pablo II es a Polonia, su tierra natal, que visitará por novena vez y en donde permanecerá del 16 al 19 de agosto.
Las dificultades para caminar del anciano Papa, quien tuvo que subir al avión en una plataforma para minusválidos, así como sus problemas de dicción, son fuente de todo tipo de especulaciones cada vez que el pontífice aparece en público.
A finales de mayo el cardenal Angelo Sodano, número dos del Vaticano, advirtió que las visitas a México y Guatemala podían ser anuladas si el Papa lo deseaba.
"Creo que el sumo pontífice podrá ir a Canadá, porque se trata de un compromiso limitado a la ciudad de Toronto. Sobre el resto, depende de él, de cómo se sienta físicamente. Se trata de decisiones personales que todos nosotros respetamos, ya que admiramos su heroísmo y las decisiones que toma ya que implican esfuerzos notables", afirmó entonces el purpurado a la prensa.