El papa Francisco quiere llevar un mensaje de paz y esperanza a África en el viaje que emprenderá hoy a Kenia, Uganda, y República Centroafricana (RCA), en la que será su visita más complicada ante el nivel de alerta por posibles atentados.
"Estoy preparado para sostener el diálogo interreligioso, para animar la convivencia pacífica en su país. Sé que es posible, porque todos somos hermanos", expresó Francisco a los habitantes de la República Centroafricana en un videomensaje con motivo de su viaje.
El pontífice recordó la "situación de violencia y de inseguridad" que se vive y aseguró que les quiere llevar "alivio del consuelo y la esperanza".
Esta república ha albergado durante años una guerra civil que continúa recrudeciéndose y que parece no cesar, por lo que ha arrojado muchas incertidumbres sobre la seguridad tanto del papa como de quienes acudan a sus actos, ya que solo entre septiembre y octubre ha habido unas cuarenta muertes violentas en la capital, Bangui.
Tras los atentados en París ha aumentado la preocupación ante la posibilidad de ataques contra Francisco, pero el portavoz Vaticano, Federico Lombadi, aseguró horas antes del viaje que "no hay nuevos elementos de preocupación, por lo que el programa continuará".
No obstante, no se descartan cambios en el último momento.
Para Jorge Bergoglio será su undécimo viaje internacional y el primero a África, y durante el mismo recorrerá 11,727 kilómetros.