El papa mandó desde Morelia un mensaje a los jóvenes mexicanos que pueden ser tentados por el dinero fácil o por el narcotráfico: "Jesús nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos".
"Jesús nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos. Él nunca nos mandaría a la muerte, sino que todo en él es una invitación a la vida".
"Una vida en familia, una vida en comunidad; una familia y una comunidad a favor de la sociedad", les dijo el papa a los jóvenes.
Francisco celebró en el estadio José María Morelos y Pavón de Morelia, la capital del estado de Michoacán, un encuentro multitudinario, con cerca de 100 mil jóvenes, en la cuarta jornada de su viaje a México.
Con un lenguaje directo y coloquial, el pontífice argentino les animó a no caer en las tentaciones del dinero fácil que llega del narcotráfico o de la criminalidad.
"Es mentira que la única forma de vivir, de poder ser joven, es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte", les aseguró.
"Es mentira que la única forma que tienen de vivir los jóvenes aquí es en la pobreza y en la marginación", agregó.
Y les invitó a seguir a Jesús porque "es Jesucristo el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles o meros mercenarios de ambiciones ajenas".
A los jóvenes, el papa les dio varios consejos: "No se puede vivir la esperanza, sentir el mañana, si primero uno no logra valorarse, si no logra sentir que su vida, sus manos, su historia, valen la pena".
Y les invitó a valorarse porque lo peor para perder la esperanza "es cuando sentís que no le importas a nadie o que estás dejado de lado" o cuando "sentís que da lo mismo que estés o que no estés".
"Eso mata, eso nos aniquila y es puerta de ingreso a tanto dolor", recalcó.
Les advirtió de la amenaza de creer "que empiezas a ser valioso cuando te disfrazas de ropas, marcas, del último grito de la moda, o cuando te vuelves prestigioso, importante por tener dinero, pero en el fondo, tu corazón no cree que seas digno de cariño, digno de amor".
"La principal amenaza es cuando uno siente que tiene que tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás", así como "creer que por tener un gran 'carro' sois felices", continuó.
Francisco comenzó recordando su primer discurso en México, cuando ante el presidente Enrique Peña Nieto les dijo que eran "la riqueza de este país".
Pero admitió que es difícil "sentirse la riqueza (del país) cuando nos vemos expuestos continuamente a la pérdida de amigos o de familiares en manos del narcotráfico, de las drogas, de organizaciones criminales que siembran el terror".
Disgusto
- Por primera vez en lo que va de su visita a México, el papa Francisco se mostró visiblemente molesto.
- Tras un colorido encuentro con jóvenes que le cantaron y bailaron en la ciudad occidental de Morelia, el pontífice se acercó a saludar a algunos de los asistentes y detrás de una valla algunos lo jalaron y estuvieron a punto de derribarlo en un par de ocasiones.
- Después de la segunda, el papa, visiblemente molesto, alzó el rostro y les dijo: "¡Eso no se hace, eso no se hace!", según se alcanzó a apreciar en las imágenes en vivo de las cámaras que siguen su visita.
- Dio un par de pasos hacia atrás para tomar distancia, mientras a través de los micrófonos pedían a la gente no aglomerarse.