Marcha
- Cientos de personas acompañaron a políticos opositores y estudiantes en una jornada más de protestas contra el Gobierno de Venezuela en el último día de la Semana Santa, mientras miles de venezolanos emprendían el regreso a casa tras los cuatro días de asueto religioso en el país.
- Convocada bajo el nombre de Peregrinación por la resurrección de la Democracia, los seguidores opositores reunidos en una conocida plaza del este de Caracas marcharon hasta la sede de la ONU para continuar expresando sus reivindicaciones y demostrar al Ejecutivo que no están dispuestos a abandonar la protesta callejera pacífica.
- Venezuela vive desde el pasado 12 de febrero una serie de protestas callejeras contra las políticas gubernamentales, que en ocasiones han derivado en actos violentos, y que a la fecha han dejado 41 muertos y más de 650 heridos, según cifras oficiales.
El papa Francisco pidió durante su mensaje de Pascua la pacificación de todos los conflictos de la Tierra, “pequeños o grandes, antiguos o recientes”, e instó a la reconciliación de las partes enfrentadas en Venezuela, entre otros conflictos.
Así lo solicitó el pontífice desde la logia central de la basílica vaticana, a la que se asomó para leer este mensaje pascual e imponer, posteriormente, la bendición urbi et orbi con motivo del Domingo de Resurrección.
Durante su alocución, ante más de 150,000 fieles congregados en las inmediaciones del templo, mencionó los conflictos que se viven en países como Ucrania, Irak, la República Centroafricana o Sudán del Sur y reclamó el fin de las tensiones entre israelíes y palestinos y de los ataques terroristas en Nigeria.
Asimismo, pidió a Cristo que interceda para acabar con la epidemia de Ébola que se vive en países africanos como Sierra Leona, Libera y Guinea.
Sobre Venezuela, el pontífice llamó a la “concordia” entre las partes, el gobierno de Nicolás Maduro y sus opositores, que ya han solicitado la participación de la Santa Sede en sus negociaciones.
“Que las almas se encaminen a la reconciliación y a la concordia fraterna en Venezuela”, pidió el primer papa latinoamericano.
Por otro lado, el obispo de Roma hizo especial hincapié en el conflicto de Siria y rezó por la liberación de los sacerdotes secuestrados y por todos aquellos que sufren persecución por profesar una fe.
“Te suplicamos, Señor, por Siria, la amada Siria, para que todos los que sufren las consecuencias puedan recibir la suficiente ayuda humanitaria y para que las partes en causa no usen más la fuerza para sembrar la muerte”, aseveró.
No obstante, no solo criticó la guerra, sino que el papa se dirigió, de nuevo, a los más débiles, a los que sufren violencia o pasan hambre por culpa de los desperdicios.
“Ayúdanos Señor a derrotar la plaga del hambre, agravada por los conflictos y por los inmensos desperdicios de los que, a menudo, somos cómplices (...). Ayúdanos también a proteger a los indefensos, sobre todo a los niños, las mujeres y los ancianos, tantas veces objeto de abandono”, afirmó.
Por último, también se encomendó a Cristo para que calme a todos aquellos que “han dejado su propia tierra para emigrar en busca de lugares donde poder esperar un futuro mejor”.
“Para todos los pueblos de la Tierra, te pedimos, Señor, tú que has vencido a la muerte, danos tu vida y tu paz”, solicitó el pontífice.