Paternidad
- El papa Francisco apeló a una paternidad responsable y consideró que para ser bueno y católico no hay que comportarse como conejos, en una rueda de prensa a bordo del avión que le traía a Roma desde Manila.
- Algunos creen, perdonad la expresión, que para ser bueno y católico tenemos que ser como conejos, dijo a los 70 periodistas acreditados en el vuelo papal.Francisco respondió así a una pregunta sobre la controversia en Filipinas respecto a los problemas del control de natalidad y el uso de contraceptivos, que la Iglesia católica no admite.Sobre la media de hijos por mujer, Francisco explicó que los técnicos aconsejan que la media sea tres por familia para mantener la población.Cuando se desciende de esto, suceden los casos extremos, como podría suceder en Italia, dónde no sé si es verdad, pero en 2024 han dicho que no habrá dinero para pagar a los jubilados, añadió.
@PanamaAmerica
El papa Francisco regresó a Roma de un viaje a Filipinas en el que vivió momentos muy fuertes y que le conmovieron pero ya está pensando en las próximas visitas a Estados Unidos, América Latina y África.
Fue cansado y pasado por agua, bromeó el papa al referirse a su séptimo viaje internacional, el más largo y en los que la lluvia no dio tregua en los últimos días, durante una rueda de prensa con los periodistas, entre ellos Efe, que viajaban a bordo del avión papal desde Manila.
Los gestos (de los filipinos) me han conmovido. No son gestos protocolarios. Eran gestos sentidos y de amor. Algunos casi hacían llorar, dijo.
Entre estos gestos, el papa destacó el de los padres filipinos que levantaban a sus hijos para que les pudiese bendecir mientras pasaba con el papamóvil.
Es como si dijeran: este es mi tesoro, mi futuro, es mi amor y por esto merece la pena trabajar, merece la pena sufrir. Era un gesto original y nacido del corazón, explicó.
Francisco se refirió al entusiasmo no falso de los filipinos y cómo a pesar de estar horas y horas esperando, los últimos días bajo la lluvia, sonreían siempre y les bastaba una bendición para ser felices.
Incluso bajo el agua, en Tacloban los ministrantes con toda esa lluvia que caía no perdieron la sonrisa. La alegría no era falsa. No era una sonrisa pintada, aunque detrás de esas sonrisas hubiese una vida normal con sus dolores y sus problemas, señaló.
La misa en Tacloban, en la isla de Leyte, para recordar a las víctimas del tifón Yolanda que asoló la zona, fue algo muy fuerte, confesó el papa.
El pontífice también recordó su emoción ante los más de 6 millones de personas que acudieron a la misa en Manila, en lo que se convirtió en la ceremonia más multitudinaria de un papa en la historia.
Tras un viaje en el que Francisco ha emocionado con sus discursos improvisados y en español, y ha quedado emocionado del fervor de los filipinos, ya piensa en otras visitas.
Así lo confesó en el viaje de regreso a Roma al anunciar su intención de visitar este año Ecuador, Bolivia y Paraguay, y en 2016 Chile, Argentina y Uruguay.
También considera la posibilidad de incluir Perú, aunque todo está aún por precisar.
Sí confirmó el viaje a mediados de septiembre a Estados Unidos para participar en la Jornada Mundial de la Familia en Filadelfia y que irá también a Nueva York, donde hablará en la sede de las Naciones Unidas y Washington, donde canonizará al misionero español Junípero Serra.
Aún no está cerrado, pero Francisco explicó que también este año quiere hacer uno de sus viajes más esperados y que está tardando: su primera visita a África y que se retrasó por la epidemia de ébola.