El presidente electo Fernando Lugo afirmó ayer martes que Paraguay no abandonará el Mercosur, "sino que intentará fortalecer los mecanismos de integración"' y anunció que buscará relaciones con China, actualmente inexistentes.
"La integración regional ...debe lograrse con un consenso entre los países miembros del Mercosur para eliminar las asimetrías" que afectan principalmente a Paraguay y Uruguay, expresó Lugo en conferencia de prensa. Los otros miembros plenos del bloque son Argentina y Brasil al que podría acoplarse próximamente Venezuela.
Al ser consultado sobre la posibilidad de un relacionamiento diplomático con la República Popular de China contestó: "sin presión de nadie, Paraguay como país soberano e independiente desde 1811, comenzará a trabajar para concretar relaciones con ese país".
Las palabras del mandatario electo representan un giro en la política exterior, porque hasta el momento es el único país de América del Sur que apoya a Taiwán para que en las Naciones Unidas sea reconocido como nación independiente.
"Si otras naciones mantienen relaciones comerciales y diplomáticas con la China continental, por qué tendríamos que quedarnos atrás"', se preguntó.
Con relación a la futura integración económica latinoamericana, Lugo opinó que "hay grupos regionales consolidados, pero a pesar de ellos se puede tener el mismo sueño de Simón Bolívar y de San Martín: llegar a la unidad latinoamericana, el continente de la ilusión y la esperanza. La herramienta para concretar ese desafío del siglo 21 es el diálogo del que no deben quedar afuera los países centroamericanos".
"En la Alianza apostamos por el Mercosur, porque solos no podremos salir adelante"', enfatizó.
La posición de Lugo significa un rechazo de las propuestas de la Unión Industrial Paraguaya y de la Federación para la Producción y el Comercio de abandonar el Mercosur, debido a las medidas arancelarias de protección dictadas por los socios más grandes, Argentina y Brasil.
En las elecciones presidenciales del domingo, Lugo como candidato de la coalición opositora Alianza Patriótica para el Cambio (APC), ganó la presidencia con el 41% de los votos; Blanca Ovelar, del oficialista Partido Colorado, quedó segunda con 31% y el general retirado Lino César Oviedo de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos obtuvo el 22%.