El robo de gasolina y de petróleo se ha convertido en una importante fuente de financiación para los grupos guerrilleros y de los paramilitares de extrema derecha, según un informe publicado ayer por la Revista Semana.
De acuerdo con autoridades civiles y militares consultadas por la publicación, los paramilitares han establecido un sistema de robo continuado de gasolina, perforando poliductos, mientras que las guerrillas del ELN y las FARC apuestan a la extorsión de los ingresos petroleros, especialmente en el oriental departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela.
Las autoridades señalan que los paramilitares apuntan a hacer del robo de gasolina su mayor fuente de financiamiento, en reemplazo del narcotráfico, que han anunciado, pretenden abandonar.
222El año pasado fueron robados cerca de 2.2 millones de barriles de combustible.
En una reciente entrevista, el jefe político de los paramilitares, Carlos Castaño, señaló que "nosotros hemos aceptado y yo debo confesarlo, el hurto del petróleo, del crudo colombiano, porque el Estado colombiano de alguna manera tenía la obligación de contribuir a esta lucha y si legalmente no puede hacerlo, nosotros recurrimos a esto".
Castaño reconoce que al mes ingresan a los paramilitares unos 10,000 millones de pesos (cerca de 4 millones de dólares) por ese concepto.