Patrocinadores de la talla de Nike y Coca-Cola desconocían que la gran promesa china para los Juegos de Pekín, el vallista Liu Xiang, estaba lesionado hasta que pudieron comprobarlo ayer en el Nido, que se hundió con su espantada.
"Desconocíamos su condición física y no fuimos informados directamente hasta hoy", señaló a Efe Massimo Giunco, uno de los portavoces del gigante de ropa deportiva Nike en China.
"Estábamos en el Estadio, entusiasmados por él, como los demás. Sentimos decepción y al mismo tiempo solidaridad por él. Pero vivimos del deporte, y sabemos que esto podía suceder", añadió.
Sin embargo, Nike seguirá apoyando a Liu con su contrato: "Sigue siendo un héroe global para nosotros, junto con Tiger Woods, Rafael Nadal o Roger Federer".
Algo ha cambiado ya hoy en la campaña "Just do it" de Nike, con anuncios en la última página de los principales medios chinos en los que, con el rostro de Liu Xiang de fondo, puede leerse: "Amor a la competición, amor a la dignidad, amor al honor, amor al fracaso. En fin, amor al deporte, a pesar del dolor".
"Es un mensaje de agradecimiento", explicó Giunco.
La misma situación vivieron ayer los agentes de Coca-Cola al ver cómo el shanghainés Liu, el ídolo volador chino, se retiraba tras una salida fallida en la sexta serie de la primera ronda de 110 metros vallas debido a un intenso dolor en la pierna derecha derivado, dice su entrenador, de una antigua lesión en el tendón de Aquiles.
"No sabíamos nada sobre ello", dijo a Efe Kenth Kaerhoeg, director de Comunicación de Coca-Cola Pacific Group. "Algunos colegas estaban en el Nido, nosotros lo seguíamos por televisión, y ahí lo vimos. No sabíamos que estaba lesionado".
A pesar de esta decepción, que en términos numéricos puede suponer una gran pérdida para el caché del shanghainés, Kaerhoeg aseguró que la de Liu Xiang seguirá siendo su imagen en China.
"Lo vemos como un atleta y como una inspiración para los seguidores y consumidores chinos, no sólo por lo que hace dentro de los estadios, sino fuera.
Es una inspiración para millones y millones de seguidores y no vamos a cambiar nada. Seguiremos apoyándole", anunció.
El vallista, nacido el 13 de julio de 1983 y cuyo nombre, Xiang, significa de forma profética "volar", es el segundo atleta más rico de China (por detrás del pívot de los Houston Rockets, Yao Ming), con una fortuna de 23,8 millones de dólares (16,2 millones de euros) en 2007, según la revista Forbes.
Esta misma fuente pronostica que los ingresos que Liu tenía previstos para este año, su momento culminante de llegar al medallero, eran otros 11 millones de dólares, gracias a las campañas de sus once patrocinadores.
Aparte de Nike y Coca-Cola, Liu es la imagen de marcas como General Motors (Cadillac), Lenovo, la de ropa local Shanshan Group, la de calzado Aokang Group y la láctea Yili.
Un portavoz de Shanshan declinó hoy dar declaraciones a Efe, mientras que Lenovo reconoció mediante un comunicado que acababan de enterarse de la lesión de Liu, aunque mantendrán el patrocinio.
"Sentimos conocer la lesión de Liu Xiang y le enviamos nuestros mejores deseos para que se recupere pronto. Liu Xiang representa el espíritu olímpico, siempre luchando por la excelencia. Estamos complacidos por nuestro patrocinio", señaló la firma de computadoras.
A pesar de estas buenas intenciones, fuentes del sector publicitario señalan que la espantada de ayer de Liu es una hecatombe en términos monetarios.
"No es un desastre, pero casi. Es el Michael Phelps chino", señaló hoy Christopher Renner, presidente de la agencia de publicidad deportiva Helios Partners China, al diario "South China Morning Post", comparando al vallista con el hombre delfín que acaba de batir el récord de ocho oros para EEUU en unos Juegos.
De todas maneras, Renner calcula que estas firmas han aprovechado ya un 90 por ciento del valor de Liu, venerado en China.
Algunos analistas dicen que el misterio que envolvió la condición física de Liu en los últimos meses respondía, precisamente, a un interés por cobrar los contratos, lo que también explicaría su aparición ayer en la pista, por la que el atleta cobra.
"Lo siento, no tuve otra opción sino retirarme de la carrera", señaló hoy Liu en el canal de televisión nacional con mirada esquiva. Y agregó, "no soy de los que se retiran fácilmente, y creo que volveré".
Otros señalan que Liu no pudo soportar la presión mediática de la que es objeto, con la nación más poblada del mundo pendiente de sus proezas, que en el caso de China es casi una cuestión de Estado.