PROMESAS DE CAMPAÑA
- Desde que lanzó su campaña, Peña Nieto prometió un cambio profundo en México, relanzar su “posición estratégica en el mundo” y alentar la reconciliación nacional y la unidad para hacer frente a los desafíos del país.
El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, afrontará nuevos retos para reducir la violencia y, a la vez, impulsar reformas estructurales transformadoras como la energética y la fiscal que permitan a su país combatir la pobreza y lograr un “nuevo pacto social”, dijeron varios analistas.
“Yo diría que el primero es la seguridad. Está recibiendo una situación totalmente desastrosa en esa materia y hay expectativas de la gente de que se vaya reduciendo la violencia poco a poco”, declaró el académico José Antonio Crespo, analista del Centro de Investigación y Docencia Económica.
Además, consideró clave que, tras tomar posesión el 1 de diciembre y en su primer año de Gobierno, Peña Nieto acometa reformas estructurales como la fiscal y la energética que “no se han podido cambiar”.
Según Crespo, el futuro gobernante, “recibe un país con estabilidad macroeconómica, tendrá que preservarla, pero su reto ahí será que haya crecimiento económico, a partir de lo cual se pueda mejorar en alguna medida la distribución del ingreso, y combatir la pobreza”.