El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, almirante Mike Mullen, afirmó hoy que el Pentágono continúa trabajando en las opciones para cumplir con el mandato del presidente Barack Obama de cerrar Guantánamo en un año.
"Estamos trabajando muy duro para conseguirlo", dijo el almirante en una entrevista en el programa "This Week", de la cadena ABC.
Mullen respaldó el cierre de Guantánamo porque, dijo: "se ha convertido en un símbolo, que ha servido para reclutar a aquellos extremistas y yihadistas contra los que luchamos".
No obstante, reconoció la dificultad de decidir sobre el futuro de algunos de los detenidos considerado más peligrosos, una decisión que recaerá sobre el presidente Obama.
El Gobierno tiene que decidir si una vez cerrado el penal, los reclusos que allí permanecen serán juzgados por tribunales militares, enjuiciados en tribunales federales en EE.UU. o detenidos de forma indefinida.
EE.UU. ha pedido a sus aliados europeos que acojan algunos de los detenidos que considera no peligrosos.
El partido republicano ha acusado a Obama de poner en peligro la seguridad del país si dichos prisioneros son llevados a suelo estadounidense para ser juzgados, por considerar que el país podría volver a ser objetivo de los terroristas.
Los senadores demócratas bloquearon la semana pasada una partida de 80 millones de dólares para el cierre de Guantánamo hasta que la Casa Blanca explique qué hará con los extranjeros allí detenidos.