Mientras el gobierno del presidente George W. Bush impulsaba una guerra contra Irak por sus presuntas armas de exterminio, un informe del Pentágono decía que no tenía suficiente "información confiable" de que los iraquíes estuvieran concentrando armas químicas, dijo ayer un funcionario de Defensa.
Las noticias sobre el informe clasificado de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), de septiembre del 2002, se suman a afirmaciones de que la Casa Blanca y el Pentágono presentaba en forma tendenciosa la información de inteligencia sobre el presunto programa de armas de Bagdad para justificar la guerra.
Ningún arma de ese tipo ha sido hallada desde que el presidente iraquí, Sadam Hussein fue derrocado en abril, pero el presidente estadounidense ha dicho repetidamente que cree que las fuerzas estadounidenses las hallarán.
Por la época en que se produjo el informe de la DIA, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld fue al Congreso a presionar con argumentos de que Irak estaba almacenando armas químicas y biológicas.
Mientras tanto, inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) llegaron ayer a Bagdad para una misión de dos semanas que consistirá en verificar si materiales radioactivos desaparecieron durante los saqueos ocurridos al final de la guerra en ese país, según un responsable de la ONU. El equipo de siete expertos debe inspeccionar el depósito nuclear de Al Tuwaitha, cerca de Bagdad, dentro del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Es la primera vez que inspectores de la ONU vuelven a Irak desde que se retiraron poco antes de que comenzara la guerra, lanzada en marzo por Estados Unidos y Gran Bretaña para derrocar al régimen de Hussein. "El objetivo de nuestra misión es establecer qué materiales fueron desplazados y qué quedó, y resguardar lo que queda", declaró a los periodistas el jefe del equipo, Brian Rens.
Subrayó que el plazo de la misión, que será de dos semanas a petición del Pentágono, era "flexible", pero no dio detalles sobre la duración de la estancia de sus expertos en el país. Una reanudación de la búsqueda de estas armas por parte de los inspectores de la ONU depende del Consejo de seguridad, según la AIEA.