Los periodistas del diario francés Le Monde acordaron darse una semana de margen para mediar con la dirección y conseguir cambios, tras la dimisión la víspera de siete de sus 11 redactores jefe.
Tras un encuentro de cerca de tres horas, los periodistas, según se ha filtrado, acordaron ese plazo de tiempo, antes de reunirse el próximo miércoles con los accionistas y analizar los pasos a seguir.
Los grupos que representan a la plantilla de la edición en papel y a la digital denunciaron “una pérdida global de confianza en la gobernanza del rotativo” y reclamado “una dirección colectiva y funcional” que escuchara “de verdad” a quienes hacen el trabajo.
Aunque la retirada de la dirección de Natalie Nougayrde solo está en manos del trío de socios financieros -Pierre Bergé, Xavier Niel y Matthieu Pigasse- su papel podría verse debilitado tras lo sucedido.
El conflicto se venía gestando desde hace meses y estalló el martes, cuando esos siete redactores jefe, la mayoría encargados de secciones de internet, presentaron su dimisión en bloque, una situación inédita en las siete décadas de historia del rotativo.
La renuncia, que no se materializará hasta que sean sustituidos, fue el culmen de la crisis editorial.
En el origen del conflicto está el desacuerdo sobre la fórmula para la edición en papel prevista con la llegada en marzo de 2013 de Nougayrde a la dirección, tras la muerte repentina de Erik Izraelewicz por un infarto.