Una compañía de seguridad de Dorset, en Inglaterra, ofrece el servicio de sus perros sabuesos a los padres que quieran comprobar si sus hijos guardan drogas en el dormitorio.
Con una gran capacidad olfativa y de gran variedad de tamaño, los perros sabuesos son entrenados para diversas funciones.
La agencia Chilport obtuvo una licencia oficial para registrar habitaciones con el consentimiento de sus propietarios.
Dicho de otro modo, por poco más de $80 a la hora, la empresa pone sus perros rastreadores a disposición de los padres que deseen buscar si sus hijos esconden droga en la habitación.
El director de operaciones de la compañía señala que esta práctica es como si los padres hicieran el registro ellos mismos, pero con algunas ventajas.
Por ejemplo, que los perros detectan las sustancias ilegales sin necesidad de revolver la habitación y violar la intimidad de los hijos.
Algunas asociaciones de padres ponen en duda este punto y consideran que cualquier tipo de "registro" puede acabar con discusiones y con pérdida de confianza.
Su consejo es que los padres afronten el problema directamente y hablen con sus hijos con sinceridad.