El ex asesor presidencial peruano, Vladimiro Montesinos, considerado el líder de la mayor red de corrupción de la historia de Perú, se mantuvo ayer inmutable y sin pronunciar palabra durante la primera audiencia del llamado "juicio del siglo" que se le inició en su país por tráfico de influencias.
El ex "hombre fuerte" del gobierno del presidente Alberto Fujimori, guardó absoluto silencio durante las seis horas que duró la primera audiencia del juicio oral en rechazo a una presunta violación al debido proceso y falta de imparcialidad del tribunal que lo juzga.
Estela Valdivia, la abogada de Montesinos, defendió el derecho de éste a permanecer callado tras la decisión del tribunal, que integran los magistrados Inés Villa Bonilla, Roberto Barandiarán e Inés Tello, de rechazar los recursos presentados por el ex asesor.
La primera audiencia del proceso se inició en medio de estrictas medidas de seguridad, que incluyeron la presencia de unos mil policías, y ante la expectativa general de los peruanos que siguieron las incidencias por radio y televisión.
El ex asesor está acusado de tráfico de influencias por haber intervenido para conseguir un indulto para Américo Pérez Ortega, hermano de Jacqueline Beltrán, quien fue amante de Montesinos, condenado por narcotráfico en 1997.
Junto con Montesinos son procesados Jacqueline Beltrán y el tío de ésta, Antonio Vera quien al parecer se favoreció con la intermediación del ex asesor en un juicio.
El director médico se refirió también a la recepción, hace escasas semanas, de B/. 1.2 millones en concepto del impuesto de tabaco recabado en el 2001 hasta agosto del 2002, cuya ley fue aprobada hace un año a iniciativa de la Asociación Fundacáncer. Los fondos, indicó, se utilizarán en aspectos como dotación de insumos, obras de mantenimiento y el propio plan nacional contra el cáncer citado anteriormente.