La organización terrorista ETA, que cesó su actividad armada en 2011, aseguró que "mantiene todos sus compromisos", aunque avisó que la detención de su cúpula la semana pasada en Francia, "pone en cuestión el modelo ordenado para la destrucción de armas y el desmantelamiento de arsenales".
A través de un comunicado difundido por la publicación digital Naiz.info, la banda habla de las detenciones de Iratxe Sorzabal y David Pla, sobre las que afirma que pretenden "dañar las bases que necesita el proceso de soluciones" para el País Vasco.
La banda terrorista está considerada responsable de 856 asesinatos desde 1960 en su estrategia para reclamar la independencia del País Vasco de España, aunque en octubre de 2011 anunció, en una declaración unilateral, el cese definitivo de su actividad armada.
La última víctima de ETA fue un agente francés que murió en un tiroteo con tres presuntos miembros de la banda en marzo de 2010.
El comunicado, emitido en euskera, francés y español, lleva fecha del 27 de septiembre y en él se critica a los gobiernos de Madrid y París.
Así, dice del Gobierno francés que está "totalmente alineado con la posición irresponsable de Madrid", y añade: "Es increíble que se pliegue así a actuaciones que acarrean consigo el riesgo de que armas y arsenales queden fuera de control".