Cerca de 4.6 millones de haitianos eligen hoy al sucesor del presidente René Préval, a 11 de los 30 senadores y a los 99 miembros de la Cámara de Diputados.
En esta oportunidad la campaña electoral se ha visto gravemente alterada por la epidemia del cólera que sufre la nación y por incidentes violentos que se han saldado con dos muertes.
Esos sucesos, que han desencadenado numerosos llamamientos a la calma por parte de las autoridades y de organismos internacionales, ocurrieron el lunes al enfrentarse partidarios del candidato presidencial oficialista, Jude Celestine, con seguidores del también aspirante Charles Henry Baker.
Por otro lado, la Misión de Observación Electoral Conjunta (MOEC) de la OEA y la Comunidad del Caribe (Caricom) deploró y condenó el aumento de la violencia previo a los comicios y formuló un llamamiento a la calma.
Buscan evitar fraude.El Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití aseguró que dispone de los recursos técnicos para detectar cualquier infracción y verificar la autenticidad de las tarjetas de votación en los comicios presidenciales y legislativos.
En un comunicado, el organismo anunció que la Fuerza Pública entrará en acción contra todos los “potenciales falsificadores” en los casos de flagrante delito.
¿Quiénes son los más fuertes? Mirlande Manigat:Política y académica, podría convertirse en la primera presidenta de Haití, con un programa reformista que busca devolver la confianza a un país sumido en la pobreza, que sufrió un devastador terremoto en enero y ahora se encuentra lastrado por una epidemia del cólera.
Nacida en Miragôane, hace 70 años en el seno de una familia católica, Manigat ha conocido de primera mano los entresijos del poder como esposa del ex presidente Leslie Manigat, quien gobernó Haití en 1988 durante 130 días, antes de ser derrocado por un golpe de Estado.
Plan de gobierno:Pone énfasis en cuestiones como la justicia social, la lucha contra la corrupción y la recuperación de cierto sentimiento patriótico.
Quiere reformar la Constitución para permitir la doble nacionalidad y recuperar así a sus conciudadanos en el extranjero, que pueden aportar "juventud, conocimientos, medios y contactos para modernizar el país”.
También ha planteado la retirada gradual de la Minustah, la misión de estabilización de la ONU presente en Haití desde que una rebelión armada en el 2004 forzó la dimisión de Jean-Bertrand Aristide. Pero quiere hacerlo con prudencia.
Las últimas encuestas dan a esta ex primera dama, doctora en Ciencias Políticas por la Universidad de La Sorbonne, el 30% de intención de voto.
Jude Celestin.Nacido en Puerto Príncipe, tiene 48 años y es ingeniero mecánico de profesión y director del Centro Nacional de Equipos (CNE),
Marcha segundo en popularidad, con el 22%, y su propuesta política prioriza la necesidad de trabajar para estabilizar el país, sobre la base de la cohesión entre todos los sectores de la vida nacional.
Propuestas:A su criterio, los inversionistas y la comunidad internacional tienen que jugar un papel importante en el desarrollo de Haití.
Reformas en la educación, salud para todos, trabajo y protección social y progreso económico, son temas defendidos por el candidato oficialista.
Expectativa.Los haitianos, y el mundo entero, esperan la llegada de un nuevo gobierno que gestione el 60% de la ayuda internacional prometida, y que sigue sin llegar por falta de proyectos claros y la parálisis del precario Estado que quedó en pie tras el terremoto del 12 de enero.
Gastos de campaña.En un país quebrado y que vive de la caridad internacional el candidato oficialista Jude Celestin, se ha gastado en esta campaña entre $22 millones y $24 millones, Mirlande Manigat unos $10 millones y Michel Martinelly un millón.