La familia del disidente cubano Oswaldo Payá presentó ayer una querella en la Audiencia Nacional española por la muerte de este hace un año, con la intención de aclarar las causas y determinar que no fue un accidente de tráfico.
Así lo confirmó Carlos Payá, hermano del disidente, que falleció junto a Harold Cepero tras estrellarse su coche, que era conducido por el político español Ángel Carromero.
El suceso ocurrió el 22 de julio de 2012, cuando el automóvil en el que iban Payá, Cepero, Carromero y el sueco Jens Aron Modig se salió de la carretera tras ser embestido por un vehículo azul.
La familia Payá ha asegurado siempre que se trató de un accidente organizado por los servicios secretos cubanos, dado que Oswaldo Payá, al frente del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), resultaba incómodo para el régimen de La Habana.
La querella ante la Audiencia Nacional española fue presentada por Ofelia Acevedo Maura y Rosa María Payá Acevedo, esposa e hija del disidente, y se justifica en que Oswaldo Payá también tenía la nacionalidad española.
Está dirigida contra los tenientes coroneles Águilas y Llanes, de la Seguridad del Estado cubano, por su supuesta participación en los delitos de lesa humanidad que culminaron con la muerte de Payá y Cepero.
“No fue un hecho aislado, fue el resultado de un proceso de seguimiento y amenazas de muchos años contra Payá”, dijo su hermano Carlos Payá.