EL ESTADO del Papa Juan Pablo II se ha estabilizado tras su ingreso en un hospital romano con problemas respiratorios, pero el Pontífice, que padece de influenza, pasará varios días más en la clínica, dijo ayer el Vaticano.
Los análisis médicos indicaron que el corazón y la respiración del Papa eran normales, tras descansar varias horas en el hospital, a donde fue llevado la noche del martes en una ambulancia, dijo el vocero papal Joaquín Navarro-Valls.
Pero el portavoz añadió que Juan Pablo tenía algo de fiebre y pasaría "unos días más" en la Policlínica Gemelli de Roma a fin de continuar allí su tratamiento.
"No hay motivo de alarma", aseguró.
Navarro Valls, el único autorizado a hablar en nombre del Vaticano, se vio obligado el martes por la noche a efectuar varios desmentidos sobre el estado de salud del Papa. Algunos medios de comunicación habían anunciado que Juan Pablo II, de 84 años, estaba en reanimación.
Gran cantidad de fieles acudieron ayer al hospital de Roma donde el Papa Juan Pablo II está siendo atendido de problemas respiratorios, ofreciéndole oraciones, flores e incluso una melodía pop.
La Policlínica Gemelli ha albergado al Pontífice tantas veces que la prensa italiana la apoda "El tercer Vaticano", después de la Santa Sede en la Plaza de San Pedro y la residencia de verano del Papa en el pueblo de Castel Gandolfo.
Ayer, médicos que siguen la condición de Juan Pablo II dijeron que los problemas respiratorios del Papa no son una complicación habitual de la gripe sino que probablemente se agravaron por el mal de Parkinson, mal que sufre desde hace nueve años.
Unas horas después de conocerse que Juan Pablo II fue hospitalizado, miles de fieles acudieron a iglesias de América, Asia y Europa a pedir por su salud.
La hospitalización del Pontífice ha vuelto a desatar las conjeturas sobre su sucesión. Los expertos están divididos entre un Papa del tercer mundo o un italiano.
El vestíbulo y exterior del hospital está atestado de cámaras, luces y reporteros. Otros se ubicaron en una colina, donde se ve las ventanas de la habitación.
Piden no alarmarse por salud del Papa
Los médicos confirmaron el diagnóstico de una laringotraqueitis aguda con episodios laringoespamódicos.