El presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Mevlut Cavusoglu, pidió la apertura de “una investigación seria” sobre las circunstancias en las que 61 personas procedentes de Libia murieron de hambre y sed ante “los ojos de Europa”.
Si fuese cierto que “no se hizo nada” para salvar a esas personas cuando se había dado la alerta y el barco en el que se encontraban había sido localizado por navíos militares que maniobraban en el Mediterráneo, sería “un día negro para toda Europa”, subrayó.