Varias organizaciones no gubernamentales chilenas solicitaron hoy la creación de una comisión que investigue la presencia de dioxina, una sustancia causante de cáncer, en carne de cerdo exportada por Chile a Corea del Sur.
Las autoridades sanitarias surcoreanas suspendieron este martes la importación de carne porcina chilena, al encontrar en una partida importada en julio un nivel de dioxina superior al permitido.
Es la tercera vez desde el pasado 3 de julio que se encuentra esa sustancia en carne chilena.
El Centro Ecoceanos, el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (Olca) y la Liga Ciudadana de Consumidores (LCC) pidieron al presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Encina, crear una comisión que establezca las fuentes de origen y los responsables de que estos alimentos registren contenidos de dioxina altamente peligrosos para la salud pública.
La cantidad detectada en Corea del Sur fue de 6,2 a 8,3 picogramos, muy superior a los 2 picogramos permitidos por el Gobierno de Seúl y al 1 picogramo establecido por la Unión Europea (UE).
Las organizaciones además demandaron que el gobierno acelere el proceso para la creación de la Agencia de Inocuidad Alimentaria, la cual debe tener una fuerte orientación de salud pública y controlar y fiscalizar con la misma rigurosidad los alimentos para la exportación y los de consumo en el mercado nacional.
Además, solicitaron a Encina que ordene a las distintas oficinas públicas encargadas de exportación de alimentos que informen públicamente respecto del destino final de los cargamentos retenidos en Corea y Japón.
Tras la primera detección de dioxina en Corea del Sur, las autoridades japonesas suspendieron el 11 de julio de forma preventiva las importaciones de carne de cerdo de Chile, pero levantaron la medida el 8 de agosto tras considerar satisfactorias las garantías chilenas sobre la inocuidad del producto.
Las ONGs también exigieron que se transparente el destino final de estos alimentos contaminados, ya que sería "una grave falta ética si estos productos son reorientados a otros mercados donde no hay controles respecto de estas peligrosas sustancias tóxicas".
En tanto, el estatal Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) decidió enviar información adicional a la nación asiática con las medidas que permiten garantizar que las exportaciones de carne de cerdo cumplen con las medidas sanitarias exigidas por ese mercado.
Según el SAG, la información adicional que se está enviando a Corea es equivalente a la que se entregó a Japón y que permitió la reapertura de ese importante mercado para Chile.
"Los antecedentes aportados por el SAG, así como los compromisos asumidos en cuanto a asegurar que la carne de cerdo exportada no proviene de predios con riesgo de tener contaminación con dioxinas, fueron considerados satisfactorios por Japón y el SAG espera que ocurra algo similar con Corea del Sur", indica el informe.
El gobierno de Seúl informó este martes de que mantendrá la suspensión de las inspecciones de cuarentena hasta que el Gobierno chileno tome las medidas de garantía de que este tipo de carne no será exportada a Corea del Sur.