Un centenar de personas ocupó un parque frente a la sede del ayuntamiento de Nueva York para exigir la renuncia del jefe de la Policía, William Bratton, y el fin de la política de "ventanas rotas", que plantea la detención de personas por delitos menores para evitar una escalada del crimen.
Bajo el lema "Bloquea la Alcaldía" y convocados por la coalición "Millions March NYC", los manifestantes amenazan con pasar la noche en el parque City Hall y no marcharse hasta que el alcalde, Bill de Blasio, despida al jefe de la Policía.
La protesta, que recuerda a la protagonizada hace unos años en esta misma ciudad por el movimiento Ocupa Wall Street, exige además compensaciones económicas para las víctimas de brutalidad policial con cargo a los presupuestos de la policía.
"Quieren a los negros y a los latinos fuera de esta ciudad, o nos quieren en la cárcel", denunció uno de los manifestantes, que portaba un cartel exigiendo la renuncia de Bratton, quien hace unas semanas anunció su intención de abandonar el cargo en 2017.
"Bill de Blasio debe despedir a Bill Bratton hoy, otro año y medio es demasiado tiempo", dijo al respecto uno de los convocantes de la protesta, Nabil Hassein, en declaraciones al periódico local Patch.
La designación de Bratton en enero de 2014 no fue bien recibida por comunidades de minoría, que no olvidan que también fue jefe de la Policía bajo la administración de Rudolph Giuliani, durante la cual ocurrieron los más recordados casos de brutalidad policial.